Salvaje ataque de "bagayeras"(sic) a una gendarme en Orán
En un hecho que fue calificado como “muy grave” por el comandante Sergio Enrico, jefe del Escuadrón 20 Orán, una integrante de la fuerza fue emboscada y luego atacada a golpes por parte de un grupo de entre siete y nueve bagayeras (pasadoras de mercadería ilegal desde Bolivia), quienes, movilizadas en dos vehículos, encerraron al remise en el que viajaba la suboficial, se bajaron, la sacaron y la golpearon con salvajismo.
“Es la primera vez en la historia, al menos en esta zona, que ocurre un hecho de esta magnitud, en el que siguen a un uniformado durante más de 50 kilómetros, lo amedrentan, golpean y amenazan”, dijo Enrico.
El hecho ocurrió el martes pasado a las 16, a plena luz del día, poco después de que Paola Toledo (21) terminara su turno en el puesto de control 28, situado sobre la ruta 50, entre Aguas Blancas y Orán, y regresaba a la ciudad tras haber participado en una serie de controles habituales de represión del contrabando y del tráfico de drogas.
Cumpliendo con sus obligaciones, Toledo había secuestrado mercadería ingresada ilegalmente al país, desde Bolivia: “Cuando salgás ya vas a ver lo que te va a pasar”, la habían amenazado a los gritos un grupo de "bagayeras", que cumplieron sus advertencias.
Toledo viajaba en un remise, cuando, a cuatro kilómetros de Orán, en el paraje Arroyo del Zenta, dos vehículos interceptaron, poniéndose uno atrás y el otro adelante, al auto en el que viajaba la joven y que conducía el remisero Eduardo Campero. A renglón seguido, el grupo de bagayeras, como poseídas, se abalanzaron sobre la uniformada, provocándole lesiones en un oído, nariz, cortes en los labios y contusiones diversas en el rostro y politraumatismo.
Luego de la golpiza, las mujeres, todas argentinas, domiciliadas en Orán, huyeron. Las cabecillas fueron identificadas con sus apodos de “La Jenny” y “La Judith”.
La gendarme radicó la denuncia ante el Fiscal Federal José Luis Bruno, quien anoche libró órdenes de allanamientos y contaba con las patentes de los vehículos en que se desplazaban las agresoras.
Avance de la ilegalidad
La Gendarmería se encuentra desbordada. “El contrabando es constante y su control es cada vez más difícil por una cuestión de número”, dijo anoche, desde la ruta 5, el comandante Sergio Enrico, mientras encabezaba un secuestro de mercadería ilegal valuado en más de $1.500.000, transportado en tres “tours de compras“, donde 150 personas “intentan, a como de lugar, pasarnos por encima. Esto está muy difícil”, dijo y cortó.
$3 millones. Fue el valor de la mercadería secuestrada por la Gendarmería el 10 de septiembre en el Paraje La Estrella.
$1 millón. Así se tasó la ropa incautada en un procedimiento realizado en Orán, el 25 de septiembre último.
$30 a $70. Es lo que reciben por “pasada desde Bolivia” bolsa los "bagayeros" una vez que hacen la entrega.
“Esto se pone cada vez peor”
“Lo que ha ocurrido en las últimas horas es realmente grave”, dijo el comandante Sergio Enrico, jefe del Escuadrón 20 Orán de Gendarmería Nacional. “Siempre hay roces con los pasadores y los ánimos se exacerban, pero esperar a un personal, seguirlo, interceptarlo y golpearlo como han hecho con Paola Toledo, es la primera vez que ocurre”, expresó.
“El tránsito de personas y de mercaderías es cada vez mayor, tenemos, recurrentemente hasta tres colectivos para controlar con 15 efectivos que son agredidos y hostigados por 150 personas que llevan millones en mercadería contrabandeada”, expresó. Cuando los hacemos bajar de los ‘tours de compras’ lo hacen totalmente descontrolados y violentos; hay mujeres que fingen ataques se suceden gritos, escenas de histeria...”.
Frontera caliente“Este movimiento de gente nos supera ampliamente en número, por lo que en algunas ocasiones debemos solicitar refuerzos desde otros puestos de control, como ahora en que tenemos personal de San Antonio de los Cobres y Salta”, afirmó Enrico.
Orán se encuentra a 50 kilómetros de la Frontera con Bolivia y allí la postal no es muy alentadora.
Los vehículos que trasladan la mercadería desde el vecino país se detienen unos 300 metros antes de llegar al Puesto de Control 28, descargan la mercadería y los rodados siguen. En tanto las bagayeras, se internan en el monte y una vez que los vehículos sortean las requisas, los esperan más adelante y cargan nuevamente la mercadería y continúan viaje.
La Gendarmería suele atrapar a estos contrabandistas, en la ruta 5, que cruza el Chaco salteño y que usan para evitar la nacional 34, donde hay puestos fijos de la fuerza y de las policías provinciales. El destino de la mercadería son las ferias de pulgas de todo el país y gigantesca “La Salada”, en la provincia de Buenos Aires.

3 comentarios:
EL ÙNICO CULPABLE ES EL GOBIERNO QUE NO CIERRA LAS FRONTERAS DE UNA BUENA VEZ NI DEPORTA A LOS ILEGALES.
No entiendo...
Toledo descubrió un contrabando.
Las que contrabandeaban amenazan a la gendarme.
Luego, la persiguen y la atacan.
Lo que no entiendo es que si la gendarme descubrió mercadería ilegal ¿por qué las delincuentes salieron libres sin que se las detuviera?
No me van a decir que es porque estamos en Argentina ¿o sí?...
Ah, es por eso... ¡Socorroooooo!
Julián:
Presumo que les incautan la mercadería, y si no es narcotráfico, quedan sin detención.
No conoces lo que es la frontera del "bagalleo"???
Habría miles y miles de detenidos, si fueran estrictos.
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