
Ayer comentamos que la encuesta de una consultora brasileña le asigna a CFK apenas el 25% de intención de voto, lo que se suma a resultados semejantes de otros trabajos conocidos por el gobierno pero no publicados que, en su conjunto, determinan que en las elecciones de octubre próximo habrá ballotage.
Esto se suma al estado depresivo grave en que se encuentra la presidente y estaría inclinando la balanza hacia la decisión de no presentarse como candidata a la reelección.
Razones no faltan
También se menciona con insistencia que sus dos hijos se oponen categóricamente a la reelección.
En el caso de Máximo, acompaña sus ideas con sus actos, ya que se quedó a vivir en Río Gallegos y no aparece por Olivos para convertirse en el líder de la nueva generación K, como habían anunciado los voceros oficiales después del fallecimiento de su padre.
En cuanto a Florencia, ya es sabido que le gusta estudiar cine en New York, y hace más de dos semanas escribió un tweet diciendo que su madre ganará en primera vuelta, pero que hoy está convencida de que tendrá que superar una segunda vuelta donde la oposición va a votar toda junta propiciándole una derrota que la sumiría en la más profunda de sus depresiones.
Esto es, mucho peor que ahora.
Otro de los motivos de la probable deserción es que la presidente no sabe, no quiere y no puede controlar a la mafia de Hugo Moyano y sus actos de violencia diarios, que siempre la terminan perjudicando.
Además, este problema se lo delegó al “gangoso” (así llamado en el ambiente sindical) Carlos Tomada, que no sólo no hace nada sino que esta íntimamente ligado a Moyano.
El ministro de Trabajo está, a su vez, asociado políticamente a Daniel Filmus y no es garantía de lealtad en Olivos.
Otro golpe duro para el deprimido ánimo presidencial fue la confirmación de que Barack Obama transitará por el aire sobre el suelo argentino sin aterrizar para reconocer los logros económicos de este gobierno que para Cristina es un ejemplo para el mundo, a tal punto que piensa que el gobierno de los EEUU está haciendo en economía lo mismo que ella en su gestión.
Al panorama descripto se agregan los informes del comportamiento del turismo en enero, con las conclusiones de que viajó mucha gente pero se gastó relativamente poco.
Éste es un síntoma irrefutable de que la inflación ha hecho mella en sus bolsillos y sectores cada vez más amplios no alcanzan a llegar a fin de mes.
Este golpe a la prédica consumista del gobierno puede tener serias implicancias electorales.
Guillermo Cherashny/ Informador Público
1 comentarios:
CUANTO DESEARÍAS VOS QUE ESTO FUERA CIERTO, PERO... NO POR MUCHO MADRUGAR AMANECE MAS TEMPRANO.., ANDA CON LA CARRIO, ALUCINAN PARECIDO.
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