Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones

San Agustín de Hipona



DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN: DEBO RETRACTARME. PARECE SER QUE EN REALIDAD
PERTENECÍA AL REVERENDO J. H. Boetcker.
1. - Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2. - Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3. - Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4. - Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5. - Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
6. - Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7. - Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8. - Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9. - Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su
independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y
deben hacer por sí mismos

El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.

José Martí

Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
San Agustín

martes, 18 de enero de 2011

CLAUDIO CHIARUTTINI: LA CARRERA ELECTORAL (CON LISTAS SÁBANAS) YA SE LARGÓ...


La lucha por el control electoral

El control del cronograma y las formas electorales se ha convertido en una lucha encarnizada entre el Gobierno y la oposición, ambos buscando imponer el modelo más beneficioso para sus planes electivos y que entorpezca los objetivos de sus contrincantes, una herencia directa de las maniobras de manipulación del sistema de votación introducido por Eduardo Duhalde y perfeccionado por Néstor Kirchner.

En vida, el santacruceño creó una reforma electoral que fijó internas abiertas, conjuntas y simultáneas en donde el kirchnerismo, junto con el aparato clientelar oficial y la estructura del peronismo bonaerense impusieran candidaturas a la oposición, con el fin de seleccionar a contrincantes que fueran derrotados fácilmente en las urnas.

Enemigo de las sorpresas, Néstor Kirchner buscaba controlar el escenario electoral hasta la votación con el fin de evitar que un “tapado” le arrebatara la Presidencia de la Nación que controlaba en forma directa o con su esposa. Por eso, el Gobierno fustigó las internas independientes que lanzaron el Peronismo Federal y la Unión Cívica Radical.

El desafío de la oposición obligó al Gobierno a ratificar la Ley de Reforma Política, el 14 de agosto como fecha de las internas abiertas y motivaron presiones de la Justicia Electoral para que se reglamente la norma y se refuerce el presupuesto para elaborar los padrones. Es todo un cambio, dado que el Gobierno sólo ponía énfasis en repartir nuevos DNI a extranjeros y en el cambio de domicilio de votantes del interior.

El anuncio de Eduardo Duhalde y el plan de la UCR aceleraron el plazo para definir candidaturas en sus respectivas internas. Así, Felipe Sola se autoexcluyó en el Peronismo Federal dado que no tiene estructura territorial y, el radicalismo, hizo dudar a Julio Cleto Cobos, lo que puso nervioso a sus seguidores que comenzaron a coquetear con Ernesto Sanz.

De esta forma, dos presidenciables (Felipe Sola y Julio Cleto Cobos) comienzan a quedar fuera de carrera, Elisa Carrió y Fernando “Pino” Solanas ya son candidatos sin interna, lo mismo que Maurico Macri si se decide competir. Solo el socialismo de Santa Fe tambalea. Como dijimos, los melones se están acomodando solos, salvo en la interna oficialista.

Después de meses de presiones, la Casa Rosada lanzó una imponente campaña para hacerle decir a Daniel Scioli que apoyaba la reelección de Cristina Fernández, pese a que hizo sólo un comentario marginal.

Primero fue Carlos Kunkel que aseguró que la Presidente y Daniel Scioli iban por la reelección. Luego, Luis D´Elia emitió un comunicado de prensa reclamando al Gobernador bonaerense que deje su cargo y se postule como candidato presidencial del Peronismo Federal. Por fin, circuló el rumor de un supuesto encuentro con Cristina Fernández que nadie confirmó.

Ante la presión, Daniel Scioli hizo referencia al tema y la Casa Rosada salió a proclamar el apoyo a la reelección de Cristina Fernández, pero una lectura de las palabras del bonaerense muestra que fue sólo una descripción. Dijo en el programa de Mirtha Legrand: “Pensamos que sería muy bueno [que la Presidenta], a partir de la posibilidad constitucional que tiene de aspirar a un mandato más y el gran trabajo que está haciendo", y añadió que "hay gran consenso, no solamente en peronistas, sino también en dirigentes que vienen con otra historia".

Lejos está la declaración de apoyar explícitamente la reelección de Cristina Fernández, pero que apareciera en los medios le sirve a la Casa Rosada para enrostrarle su traición a Daniel Scioli si, en semanas, lanza su candidatura presidencial por dentro o por fuera del oficialismo.

Hasta ahora, la Casa Rosada no logró mantener el cronograma electoral diseñado, no pudo bajar de su precandidatura presidencial a Daniel Scioli y tener controlado a Hugo Moyano parece una tarea imposible. Por eso, el descontrol que se vive en ciertos sectores gremiales cuando faltan pocos días para negociar paritarias preocupa mucho al Gobierno.

Por ejemplo: SMATA quiere afiliar, por la fuerza, a los trabajadores jerárquicos de las automotrices y los agremiados a la Unión Obrera Metalúrgica en Peugeot-Citroën, el Partido Obrero, que logró oficializar 1.000 tercerizados del Ferrocarril Roca van ahora por 500 tercerizados del Belgrano Sur y el San Martín y por 150 empleados de los baños de Constitución. Por su parte, el Movimiento Socialista de los Trabajadores quiere romper el monopolio de la Unión Tranviario Automotriz en el sector micros y aprovechan que 53% de las unidades no tiene a los trabajadores con las condiciones de descanso que ordena la Ley para sitiar Retiro.

En este escenario, la puja salarial no será el mayor problema para el Gobierno (aunque Hugo Moyano habló de un piso de suba del 20% nominal, real puede ser más alto), en realidad, serán las afiliaciones compulsivas, las regularización de los tercerizados y la pelea por romper el monopolio del sindicalismo peronista las que causarán una y mil crisis a la Casa Rosada.

Para curase en salud, el Gobierno intenta forzar acuerdos de paz social en diversos sectores. Ya fracasó el firmado en el rubro petrolero, tambalea el de los eléctricos y ahora buscan uno en el sector bancario para evitar huelgas salvajes como las que afectaron al Banco Nación. Sin embargo, son papeles que, en tiempos electorales, casi no tienen valor.

Pese a los problemas que ya acosan al Gobierno, el ADN de Néstor Kirchner lleva a su heredera a mantener los mismos frentes de batalla creados por su marido, sólo así se entiende que el Gobierno haya buscado enfrentar a la Mesa de Enlace cuando podía solucionarse los problemas con una orden al secretario de Comercio Interior, Guillermo “Lassie” Moreno.

Pese a que los productores ganaderos perdieron un stock de 10 millones de cabezas (equivalentes a 5.000 millones de dólares), que los productores de granos perdieron ingresos por 5.300 millones de dólares y que los semilleros denuncian uso de ilegal de semillas por 650 millones de dólares, el Gobierno cree que desarmó a los autoconvocados y vació de dirigencia baja y media a la Mesa de Enlace entregando 10.000 millones de pesos en subsidios y, por eso, lanzó una fuerte embestida hacia el sector.

Desde hace dos años, el Gobierno fomenta la idea que la revolución agropecuaria por la suba de las materias primas genera más daños que ventajas y legitima el fracasado intento de imponer la Resolución 125 denunciando maniobras de evasión y elusión fiscal de los grandes cerealeras y exportadores, supuestos impactos ambientales y, ahora, con una durísima denuncia de explotación de trabajadores por parte de las semilleras.

Poco importa la respuesta formal de Nidera y otras empresas involucradas por las denuncias o la pobre solicitada de la Asociación de Semilleros Argentinos; preocupa que, en principio, la Mesa de Enlace y el diario La Nación minimizaron el tema, y que mantuvieran un mutismo sospechosos empresas como Monsanto, Pionner, Syngenta Agro, Proseed, Grupo Estrella, Dow Agrosciences, Bayer Cropscience, Basf Argentina y la Asociación de Cooperativas Argentinas, entre otras. ¿Porqué el silencio cómplice?

Más allá de la culpa que tiene el Ministerio de Trabajo por la falta de fiscalización, las empresas acusadas y las otras del sector que se llamaron a silencio causaron un daño enorme sobre la credibilidad de la Mesa de Enlace.

Amparado en las denuncias, el Gobierno lanza ahora el tratamiento de una nueva ley del peón rural que tiene como meta romper el monopolio sobre el sector que tiene la dudhaldista Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y sumará costos y burocracia para la producción agropecuaria. Una herramienta más para presionar, aún más, al sector.

Los medios de comunicación han vuelto al tope de la agenda de prioridades del Gobierno, así hay que entender la designación de Juan Manuel Abal Medina como Secretario de Comunicación Pública y titular del Consejo Coordinador de Políticas de Comunicación Pública que creó Cristina Fernández y que se transforma en otro fuerte polo de poder oficial.

El joven funcionario es uno de los ideólogos de La Cámpora, de la reforma política que trata de imponer el Gobierno e impulsor del 1º Congreso Internacional Extraordinario de Ciencias Políticas que se realizó el año pasado en San Juan en donde se legitimó teóricamente al populismo como forma de hacer política.

Por sus nuevas funciones, no sólo controlará la pauta oficial y el “Futbol para Todos”, sino también la Secretaría de Comunicaciones, la Comisión Nacional de Comunicaciones, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Télam, Canal 7, Radio Nacional, el Sistema de Televisión Digital y una parte de los contenidos del Ministerio de Educación.

La tarea de Juan Manuel Abal Medina será imponer el discurso oficial en todos los medios de comunicación, dado que crear un multimedios propio, comprar medios con pauta publicitaria millonaria y hostigar al Grupo Clarín, no sirven al Gobierno, como bien demostró Luis Costa, Director de Estudios Sociales de Ipsos Mora y Araujo, en Perfil, negando que los jóvenes adhieran al oficialismo por arriba de lo que lo hacen con otros partidos.

Además, el Gobierno necesita tener el control de la agenda mediática dado que los hechos sospechosos y las internas dentro del kirchnerismo crecen. El robo de los viáticos del viaje de Cristina Fernández al Medio Oriente o el caso Medical Jet tienen tufillo a pujas de poder entre la cúpula del Ministerio de Seguridad, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC), que controla el hijo del intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, y la AFIP.

También se desató una violenta interna –que desde hace meses estaba esperando estallar- entre el ministro de Economía, Amado Boudou; la Presidente del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont; el titular de la Casa de la Moneda, Ariel Rebello, otro hombre de La Cámpora; el Secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa; y también dentro del propio Banco Central por la falta de billetes y el incumplimiento del programa monetario.

Las presiones para obtener la renuncia de Mercedes Marcó del Pont de su cargo crecen, en especial, cuando también aumentan los rumores de despido de Amado Boudou. No sólo de trata de una lucha por el control del Banco Central y el ministerio de Economía. También es una puja por ver quién colocará al heredero del primero que sea expulsado del Gobierno.

Recién termina la primera quincena de enero y el escenario electoral es complejo para el Gobierno y se aclara para la oposición, los eternos enemigos de la Casa Rosada resisten las embestidas oficiales, el mensaje oficial sigue sin ganar adeptos, las movidas sospechosas crecen y las internas del poder se intensifican.

En las apariencias, el Gobierno se prepara para la reelección de Cristina Fernández, dice que gana en primera vuelta y que puede colocar otro presidente en 2015. Pero sus decisiones, sus intentos de maniatar a la oposición, las internas propias de fin de ciclo y los esfuerzos por controlar todo el escenario político sólo hacen ver las debilidades intrínsecas del kirchnerismo, de su lento alejamiento del peronismo y de la desesperación por retener espacios de poder… y, todo esto, cuando faltan para las elecciones más de 10 meses. Por eso, nadie puede decir que el futuro ya esté escrito. Nada más lejos de la verdad.

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