El discurso gubernamental es que todo anda mucho mejor para los Kirchner. El autor, en el editorial de su programa por Radio El Mundo, acumuló argumentos que desmienten el discurso gubernamental. Para él, este esquema de 'Alegría Forzosa' es ridículo y nada creíble. Leamos:
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Sin Saco y Sin Corbata). Ni la clasificación de la selección Argentina en el Mundial alcanzó para tapar el creciente clima electoral que comienza a inundar el ambiente político ya que la oposición denuncia escándalos y vota normas que le quitan poder al Ejecutivo y el oficialismo responde con actos, encuestas, anuncios y profunda acción política para demoler a sus enemigos.
Mientras el Congreso analiza una norma para incorporar la figura del “arrepentido” para casos de corrupción creyendo que debilitará al kirchnerismo; en una semana, la Quinta de Olivos pasó de intentar frenar las declaraciones del ex embajador en Venezuela, Eduardo Sadous en el Parlamento a reclamar que se den a conocer públicamente y de negar una embajada paralela a reconocerla y culpar al ex funcionario.
Lo que ocurrió fue curioso: el Gobierno creía que Eduardo Sadous tenías guardadas más pruebas de las presentadas hasta ahora; pero luego de ver que en el Congreso no se presentó nada nuevo, pasó de la defensiva a atacar a la oposición por defender una sesión secreta.
Ahora, la oposición debe decidir si revela el contenido de una sesión que no debía ser secreta, conseguir crear una comisión investigadora para las denuncias sobre Venezuela (algo difícil de obtener a esta alturas) y piensa en llamar a al ex Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, para no sufrir una derrota política.
El Caso Sadous terminó por llenar la paciencia de Néstor Kirchner que esta semana resolvió lanzar el ataque final sobre el Grupo Clarín. Luego de ver como Ernestina Herrera de Noble se iba del país, ahora van por la cabeza de Héctor Magnetto. Pero el CEO del multimedio lo sabe, por eso comenzó contactos políticos para conocer cuánto poder tiene para soportar el embate.
El Caso Sadous tapó el desembarco de Héctor Timerman en la Cancillería. Algunos creyeron leer en la designación un crecimiento del 'cristinismo', lo que es curioso luego de casi 8 años de Gobierno: todavía hay medios y periodistas que creen que Néstor y Cristina son diferentes. Los dos son lo mismo y el canje de deuda es una demostración de su forma de actuar.
La operación fue lanzada sin el matrimonio Kirchner, fue defendido sin el matrimonio Kirchner y se extendió sin el matrimonio Kirchner. Ahora, como el resultado puede ser positivo para el matrimonio Kirchner, entonces, el ministro Amado Boudou fue llamado a silencio y el matrimonio Kirchner se adueña del proceso y de su resultado.
De esta forma, por arte de magia, un canje pobre y que no dejó contento ni a inversionistas, ni banqueros, ni funcionarios (pese a la foto futbolística que se sacaron en el Ministerio de Economía) se convertió en argumento electoral para el matrimonio Kirchner.
Ahora dicen que han refinanciado 92% de la deuda que había en default. En el camino, hicieron un quita de casi US$ 80.000 millones. Sin embargo, la deuda pública es hoy más alta que antes del default, lo que implica que el matrimonio Kirchner hizo colocaciones por más de US$ 80.000 millones, mientras se los quitaban a otro, sin contar las decenas de miles de millones de pesos de deuda intra-estado que colocaron.
El ministro de Economía dice que le pedirá el juez de Nueva York, Thomás Griesa, levantar el default, quizás lo consiga; sin embargo, hace un año que desistió de solucionar los problemas del Indec, hoy no hay mercado para colocar un bono internacional con una tasa de un dígito y nadie quiere elevar la nota de la Argentina. Sin embargo, la Presidente de la Nación va al encuentro del G 20 a hablar de economía y finanzas desde un país que no recibe inversión financiera y está a la cola de la inversión productiva regional.
Como si fuera poco, le piden al Fondo Monetario Internacional que aumente su capacidad de crédito para pedirle plata fresca para el 2011, mientras Amado Boudou reclama cerrar un acuerdo con el Club de París sin que participe el FMI. Usan al mundo como usan todo lo argentino.
Así, el canje se sumó a la campaña “Alegría Forzada” que lleva adelante el Gobierno montados en los festejos del Bicentenario, la celebración del 20 de Junio en Rosario y los triunfos de la selección argentina en el Mundial, el oficialismo quiere que las “buenas ondas” nos mantengan anestesiados.
Por ejemplo, mientras la gente gritaba el gol Martín Palermo, el Gobierno le salvó la cabeza a Norberto Oyarbide justo cuando el Juez Federal prometió profundizar su investigación sobre los aportantes a la campaña electoral de Cristina Fernández de Kirchner.
Al mismo tiempo, mientras avanza en el Congreso el proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura que elaboró la oposición, donde el oficialismo pierde poder y peso, el kirchnerismo logró derogar un decreto ley que prohibía a los funcionarios y empleados judiciales afiliarse en partidos políticos y hacer política.
Ahora, la Casa Rosada podrá sabe quiénes son oficialista y quiénes opositores y la caza de bruja que pensaba lanzar hace tres meses se convertirá en un acto de autodenuncia que jueces, secretarios de juzgado y fiscales deberán hacer para no ser considerados unos “tapados”.
La Operación “Alegría Forzada” intentó tapar que la oposición aprobó el freno a los superpoderes en el manejo del Gasto Público. De inmediato, Néstor Kirchner salió a defender la caja y quiere que su esposa vete el proyecto si es aprobado. En paralelo, ya comenzó el canje de deuda con las provincias amigas para que el Senado frene el proyecto que promete sacarle al oficialismo su mayor arma electoral: el dinero.
Para recuperar aliados, la Casa Rosada reprogramó de un plumazo $ 35.000 millones de deudas de las ultraoficialista Buenos Aires, Chaco y Tucumán y les canceló casi $ 5.200 millones de pasivos, una cifra ridícula si tenemos en cuenta que por el uso de DNU, el matrimonio Kirchner gastó a su gustocasi $ 140.000 millones en 5 años.
El Gobierno se monta en la Operación “Alegría Forzada” levantando el 10% de aumento de producción industrial sin aclarar que venimos del piso de la caída del año pasado o que la producción de gas y petróleo lleva 5 años consecutivos de baja o que el secretario de Comercio Interior, Guillermo “Lassie” Moreno tuvo que ir a Brasil a explicar porqué frena importaciones y terminó por culpar a los empresarios para no crear un escándalo diplomático.
Como parte de la Operación “Alegría Forzada”, el Gobierno les pidió a los periodistas amigos que recuerden la derrota del 28 de junio del año pasado y que hagan una evaluación sobre lo que se creía que estaría viviendo la Casa Rosada a estas alturas y lo que ellos creen ver.
Según esta línea de pensamiento, la oposición creía que Cristina Fernández de Kirchner estaría –a estas alturas- renunciada o acorralada, con el Gobierno debilitado y en retirada. En contraposición, la oposición estaría unida, fortalecida y dominando el escenario político. Sin embargo, ninguno de los dos escenarios es real. Conclusión: la oposición no logró sus objetivos y el kirchnerismo está cerca de ganar las elecciones del 2011.
Como todo razonamiento parcial y que parte de falacias, ni la oposición está tan debilitada como el oficialismo quisiera y el Gobierno está menos débil de lo que esperaba la oposición. A un año de la derrota sí se puede decir que, de la agenda parlamentaria de la oposición y de la Mesa de Enlace, nada se logró y que el matrimonio Kirchner obtuvo un leve suba en las encuestas.
A un año del 28 de junio, el Peronismo Federal recién comenzó a funcionar. Aún así, Néstor Kirchner se encuentra todas las semanas con intendentes y gobernadores con un mensaje muy claro: si no me apoyan, les abro listas mías con gente de ustedes en sus propios distritos. Y, como siempre, a cambio de fidelidad, aparecen las promesas de fondos y obras.
Mientras el Gobierno dice que la Mesa de Enlace es un fracaso en el Congreso, hace un año que viene desarmando la estructura de las organizaciones agropecuarias con subsidios y favores para los productores más movilizados, que juntaban más gente en las rutas en 2008.
A un año del 28 de junio, sin duda la oposición no está donde debiera y el Gobierno está mejor de lo esperado, pero si la Mesa de Enlace no fuera un problema, el Gobierno no estaría debilitando sus estructuras; si el Peronismo Federal no fuera un peligro, no serían necesarios dinero y amenazas sobre intendentes y gobernadores: si los medios no fueran una molestia para el oficialismo, no se avanzaría en desmembrar al Grupo Clarín; si la economía no tuviera debilidades, la Quinta de Olivos no lucharía desesperadamente por tener excedentes financieros; y si la Justicia no fuera un flanco débil el Poder Ejecutivo no buscarían sumar amigos en el Poder Judicial.
La oposición tiene mucho que hacer para recuperar el tiempo perdido. Recién ahora Francisco de Narváez se decide pelear por Buenos Aires, recién ahora el Peronismo Federal busca crear una oposición en Santa Cruz, recién ahora Julio Cleto Cobos se dio cuenta que no puede ser candidato flotando en el Senado, recién ahora Elisa Carrió y Ricardo Alfonsín se unen para derrotar al cobismo, recién ahora Hermes Binner entiende que debe hacer campaña si quiere ser candidato a Presidente. Sin embargo, todavía Mauricio Macri no se dio cuenta que no se puede ganar una elección usando sólo Twitter.
La tarea es igual de difícil para Néstor Kirchner. No sólo debe evitar que lo traicionen, también debe convencer a Daniel Scioli que se no se puede quedar en Buenos Aires, debe evitar que crezca el postkirchnerismo, deberá ver qué hace con piqueteros y agrupaciones sociales rentadas por el Estado y tendrá que ver el espacio otorga a los restos humeantes del radicalismo K.
Pasó un año de la derrota oficialista en Buenos Aires. Sin embargo, el Gobierno cree que mantiene el 30% de votos logrados en 2009 y sigue buscando recuperar 2 de cada 3 votos perdidos ante Francisco de Narváez. El 2011 no lo tiene asegurado. Para la oposición, le falta hacer política más allá de las encuestas y derribar los personalismos.
En el fondo, para ganar en el 2011, tanto el matrimonio Kirchner como la oposición les falta mucho por hacer y, el que haga mejor las cosas, sin duda, ganará el año que viene. No importan cuantas Operaciones “Alegría Forzada” se lancen o cuantas peleas se tengan por Twitter. Para ganar elecciones se necesita hacer política y, en ese rubro, el Gobierno tiene hoy ventajas muy claras y es una cuenta pendiente para la oposición.
u24