
Por momentos creo que la Argentina es un país donde la libertad de opinar o transitar, es un bien escaso...
No comprendo, además, que uno deba pagar impuestos para que cuatro hijos de puta puedan ingresar a un lugar, decidir que alguien no puede seguir expresando su pensamiento, demostrando que la libertad...es selectiva.
La inmensa mayoría silenciosa de nuestro país, le teme al ESTADO, por eso cumple con sus impuestos. Con los que mantiene a delincuentes, que un gobierno de turno, decide privilegiar.
El Estado está para asistir el necesitado, al desvalido, etc. No para permitir que abusen de alguna determinada circunstancia.
La doctora Hilda Molina tiene derecho a una nueva vida, después abandonar el régimen criminal de Fidel Castro. Si fue comunista, no lo sé. Con esto quiero decir, si fue cómplice del Castrismo criminal.
Es indudable que no desea más, para Sí, la vida que tenía dentro de la "isla de la fantasía".
La misma que padecen millones de cubanos, que no la pueden abandonar.
Esa vida cotidiana que tan finamente describe en su blog, Yoani Sánchez.
La indignidad, como forma de vida.
Lo que no comprendo es por qué en la Feria del Libro, de Buenos Aires, no resguardan los derechos de las personas.
Así ingresaron cuatro vagos hijos de puta, y atacaron la conferencia de presentación de su libro, que estaba realizando la doctora Molina.
A Mí me importa un pito Fidel Castro, si no significa el cercenar libertades dentro de nuestro territorio.
Este criminal no puede ser el eje de una disputa de derechos y libertad de expresión, dentro de nuestro territorio.
La editorial debería demandar a la Feria del Libro, por no proteger el derecho de la autora a expresarse.
La famosa Policía Metropolitana de Macri, debería ser la encargada de proveer el resguardo de los derechos, porque ya sabemos que "La Federal"...responde a Aníbal Fernández...el que no le "pudo" a Amalia Granata...
Para qué pagamos nuestros impuestos ????
Si ya sé...para resguardar los derechos de cada hijo de puta que tiene la protección y la impunidad de un "Statu quo"...
No comprendo, además, que uno deba pagar impuestos para que cuatro hijos de puta puedan ingresar a un lugar, decidir que alguien no puede seguir expresando su pensamiento, demostrando que la libertad...es selectiva.
La inmensa mayoría silenciosa de nuestro país, le teme al ESTADO, por eso cumple con sus impuestos. Con los que mantiene a delincuentes, que un gobierno de turno, decide privilegiar.
El Estado está para asistir el necesitado, al desvalido, etc. No para permitir que abusen de alguna determinada circunstancia.
La doctora Hilda Molina tiene derecho a una nueva vida, después abandonar el régimen criminal de Fidel Castro. Si fue comunista, no lo sé. Con esto quiero decir, si fue cómplice del Castrismo criminal.
Es indudable que no desea más, para Sí, la vida que tenía dentro de la "isla de la fantasía".
La misma que padecen millones de cubanos, que no la pueden abandonar.
Esa vida cotidiana que tan finamente describe en su blog, Yoani Sánchez.
La indignidad, como forma de vida.
Lo que no comprendo es por qué en la Feria del Libro, de Buenos Aires, no resguardan los derechos de las personas.
Así ingresaron cuatro vagos hijos de puta, y atacaron la conferencia de presentación de su libro, que estaba realizando la doctora Molina.
A Mí me importa un pito Fidel Castro, si no significa el cercenar libertades dentro de nuestro territorio.
Este criminal no puede ser el eje de una disputa de derechos y libertad de expresión, dentro de nuestro territorio.
La editorial debería demandar a la Feria del Libro, por no proteger el derecho de la autora a expresarse.
La famosa Policía Metropolitana de Macri, debería ser la encargada de proveer el resguardo de los derechos, porque ya sabemos que "La Federal"...responde a Aníbal Fernández...el que no le "pudo" a Amalia Granata...
Para qué pagamos nuestros impuestos ????
Si ya sé...para resguardar los derechos de cada hijo de puta que tiene la protección y la impunidad de un "Statu quo"...
4 comentarios:
HILDA MOLINA Y LOS SINIESTROS ESBIRROS DE LA DICTADURA
La izquierda viene dando muestras de estar dispuesta a seguir haciendo lo que mejor sabe hacer: tumulto. A los bochornosos episodios en el rectorado de la Universidad de Buenos Aires protagonizados por parte de la FUBA, el Partido Obrero y el Movimiento Universitario Sur, se suma ahora la interrupción a gritos de la presentación de la Dra. Hilda Molina en la Feria del Libro.
La razón por la cual la siniestra opera en forma permanente con métodos violentos es muy simple de explicar: son “eso”; carecen de argumentos y su propuesta no es más que el avasallamiento de todas las libertades. Hoy interrumpen una libre disertación, si tuvieran el poder hasta prohibirían pensar. Tarde o temprano toda la prédica izquierdista, obnubilada por los caprichos criminales de Guevara, termina amalgamada en la barbarie de Quebracho, ese movimiento de mano de obra en alquiler que en rigor de justicia mejor debería llamarse Mamarracho.
La práctica política de minorías hiperactivas ya no causa sorpresa en la sociedad argentina. Allí donde ondean los trapos rojos la acción directa no procura llegar a la solución de ningún conflicto sino llevarlo al extremo con la intención de demostrar que el causante de todos los males es el sistema capitalista. Por lo tanto era previsible la patética actuación de los esbirros del régimen castrista llevando el tumulto organizado a un ámbito de civilización, encuentro de cultura y debate, como debe ser la Feria del Libro. Y ello así porque se preanunciaba la virulencia de las acciones en la bajada de línea de sus ideólogos vernáculos; como el troglodita Atilio Borón, oportunamente atendido aquí.
La persecución de la tiranía contra la Dra. Hilda Molina nos pone, una vez más, frente a la evidencia de tener entre nosotros grupos que usufructuando los beneficios de la libertad conspiran contra la Democracia a favor del autoritarismo. No podemos acostumbrarnos a verlos hacer y dejarlos hacer con indiferencia.
La Pluma de la Derecha vuelve a manifestar su solidaridad para con los disidentes cubanos y en especial con la Dra. Hilda Molina, abogando por el fin de la dictadura y repudiando a quienes gozando los derechos y garantías de nuestra Constitución Nacional le niegan esos mismos beneficios al pueblo de Cuba.
Mal que les pese, la Democracia sabrá llegar a Cuba para liberarla del oprobio comunista.
Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
http://www.plumaderecha.blogspot.com/
Estado Libre Asociado de Vicente López
Qué lectura más extraña! Hilda molina tiene escenario y micrófono y es la que no puede opinar? mientras que cuatro que gritan están protegidos? La verdad que no entiendo.
Que tienen que ver los impuestos que pagamos con la feria del libro que no está realizada desde el estado sino por la fundación del libro.
No hubo tal ataque a la presentación del libro!, cuatro gritos y salió corriendo a hacerse la perseguida.
Ella con toda la prensa a favor, hasta clarín lo puso en la tapa: dejame de joder, por cuatro cantando a favor de cuba!!!
La famosa Policía Metropolitana de Macri, que debería ser la encargada de proveer el resguardo de los derechos según vos, es exactamente los que entraron junto con la empresa privada que cuida la feria.
Sin embargo no pudieron seguir con la presentación porque cuando dejaron de cantar Hilda Molina ya se había ido.
Anónimo:
O sea...que vos eras uno de los patoteros que estaba allí, cercenando la libertad de la señora ???
¿por qué hablas de cercenar la libertad si el libro se encuentra en todas las librerías?
Publicar un comentario en la entrada