Ya es sospechosa la forma en que insisten en no negociar lo que les corresponde a las provincias.
Es llamativo el estado de sumisión en el que viven muchos gobernantes provinciales.
Les debe resultar más sencillo manejar el clientelismo, a través del goteo extorsivo, que ser dignos con sus gobernados, y manejar responsablemente el dinero que les corresponde por reparto equitativo...
Tal vez no...y es más fácil llamar a Olivos, y decir...: " Mirá que se me prende fuego todo si no me mandás unos billetes..."
El ciudadano que trabaja de verdad, no viene al caso.
Hablamos del que recibe el salario como empleado público, o algún subsidio...
Básicamente allí está el grave problema de los gobernadores de provincias.
Motorizan o hacen andar al tranco a su misérrima economía...
Es llamativo el estado de sumisión en el que viven muchos gobernantes provinciales.
Les debe resultar más sencillo manejar el clientelismo, a través del goteo extorsivo, que ser dignos con sus gobernados, y manejar responsablemente el dinero que les corresponde por reparto equitativo...
Tal vez no...y es más fácil llamar a Olivos, y decir...: " Mirá que se me prende fuego todo si no me mandás unos billetes..."
El ciudadano que trabaja de verdad, no viene al caso.
Hablamos del que recibe el salario como empleado público, o algún subsidio...
Básicamente allí está el grave problema de los gobernadores de provincias.
Motorizan o hacen andar al tranco a su misérrima economía...
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