Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones

San Agustín de Hipona



DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN: DEBO RETRACTARME. PARECE SER QUE EN REALIDAD
PERTENECÍA AL REVERENDO J. H. Boetcker.
1. - Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2. - Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3. - Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4. - Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5. - Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
6. - Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7. - Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8. - Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9. - Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su
independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y
deben hacer por sí mismos

El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.

José Martí

Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
San Agustín

lunes, 13 de abril de 2009

"EL PERIODISMO INDEPENDIENTE": MANEJAN LA VIDA Y HONRA DE TODOS LOS CIUDADANOS...


Como nunca hemos visto en la Argentina, el "periodismo independiente" manipula desde el lugar privilegiado con que cuentan, vida y honra de cualquier ciudadano.

La confusión es total. Ora por poder, ora por dinero, ora por despecho. Pero el operar en pos de un objetivo concreto, hace dudar de cualquier "información" que consumamos.

Aún a sabiendas de lanzar falsías, consiguen cuando menos inocular la duda.

Todos los Estados echan mano a recursos de este tipo -traspasando la verdad, a través de la "prensa"-, reconociéndole algún objetivo loable como puede ser una negociación en la que corre riesgo la vida de un secuestrado, rehén, etc.

Pero para dañar y quitar de circulación difamando, es otra cuestión.

Si el damnificado consigue reparar judicialmente el daño, con seguridad, su atacante ya consiguió su fin, aún a costa de una indemnización adecuada a las circunstancias...Lo cual no viene a cuento, pues lo rentable del caso lo justifica plenamente. "El costo-beneficio".

Me atrevo a aseverar -sin temor a equivocarme- que el terrorismo de la palabra tiene la fuerza de mil fusiles.

Especialmente cuando recibe un incentivo crematístico, absolutamente justificable para el sicario de la palabra...

Por ello es que acompaño un link sobre esta peligrosa situación:
(recomiendo leerlo en su totalidad)


ESPÍAS QUE SE DISFRAZAN DE PERIODISTAS...