
No me cabe ninguna duda sobre la calidad moral y/o ética del empresario argentino medio...
El virar ahora, interpretando que la era K agoniza, simboliza su claro desparpajo.
Entiendo además, que la habilidad para sobrevivir puede llevar a los individuos, que actúan en el comercio, a generar anti-cuerpos formidables.
Pero de ahí a pasar a ser un delincuente-miserable, ya es otra cosa...
No olvido la tragedia de 2001, cuando la Argentina entra en una no declarada guerra civil.
Los empresarios de ese momento, lo único que proponen es un dólar alto, con licuación de pasivos.
Eso acentuó la pobreza a niveles que no se resolverá con facilidad.
La franja divisoria del ingreso lo vemos a diario en las calles, de cualquier lugar...
Más asentamientos de indigentes, más barrios privados, countries, etc...
Ahora se distanciarán de los que se asociaron ilícitamente, por comisión o por omisión...
Así es el comportamiento de los criminales y mafiosos. Cuando algo les resulta no conveniente...los tapan con diarios...
La debacle de los negocios de la calle Wall, ha desnudado con notoria claridad, la calidad de los inviduos que manejan el dinero en el mundo.
Igual que acá...Unos miserables, marginales, con dinero, ahora virando hacia un nuevo sol que los alumbre...
1 comentarios:
Completamente de acuerdo. Los empresarios han estado en todas. Han sido militaristas, socialdemócratas, neoliberales, y recientemente, ladripopulistas demagógicos. Uno sabe que para estar en esas turbias proximidades hay que aportar en las campañas electorales, y sobre todo, dejar el diezmo (a veces mucho más) para obtener contrataciones y formar parte del selecto club de contratistas del Estado y beneficiarios de subsidios.
Mis cordiales saludos.
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