Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones

San Agustín de Hipona



DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN: DEBO RETRACTARME. PARECE SER QUE EN REALIDAD
PERTENECÍA AL REVERENDO J. H. Boetcker.
1. - Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2. - Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3. - Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4. - Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5. - Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
6. - Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7. - Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8. - Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9. - Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su
independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y
deben hacer por sí mismos

El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.

José Martí

Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
San Agustín

martes, 13 de enero de 2009

José Alperovich: La "redistribución" por decreto...y el desenfreno de la impunidad..


La República Argentina padece una dirigencia política, digna de páginas policiales o judiciales.

De cualquier modo no es totalmente atribuible a los interesados en enriquecerse con los dineros de los ciudadanos, pues en la mayoría de los casos son votados por una corte aduladores, que usufructúan los "beneficios" que reciben en su condición...

Igualmente no deja ser dramática la cuestión.

Hace unos días atrás me contaban un viaje a Asunción. Paraguay.

Detalles de todo tipo, mas que nada pintorescos .

Pero el que llamó mi atención fue el que existe gente que vive en el país vecino , pasa a cobrar un "plan de jefes y jefas"a Formosa, y regresa luego a su verdadero domicilio...que no es la Argentina...

Este es el clientelismo político criminal.

Está pergeñado por delincuentes que viven de la política.

También lo es dar dineros por decreto, que pertenecen a los contribuyentes.

Es criminal, decididamente, el comportamiento de los "señores feudales" que gobiernan provincias pobres. La dádiva es el reaseguro para mantener a raya a cuanto indigente les aparezca en su tierra de señorío.

Al corrupto no le importa el bienestar de su "siervo votante". Le importa el voto que le permita mantener su vída de príncipe...entre mendigos.....

Goles son amores para Alperovich

3 comentarios:

TELLAGORRI dijo...

Muy interesante la información sobre los "pensionistas" vía Formosa.
Desde luego la impresión que tenemos en Eusropa es que la corrupción es tan general en la clase dirigente, que se necesitará de un borroón y cuenta nueva para erradicarlo.
Haría falta que un lider nuevo crease una ley de Responsabilidades y el escarmiento fuera de tal calibre que durante cien años nadie más metiera la mano en el erario público.
Lo peor de mantener estas situaciones, como sucede en la pobre Argentina, es que hasta el último gaucho se convierte en un corrupto.

Occam dijo...

Aquiles M.: Lo que usted cuenta del aporte paraguayo a nuestra vida política (si se le puede llamar así) salió a la luz en el caso de los escándalos de la re-re-re-reelección en Misiones, un par de años atrás.
Lástima que todo pasa y de nada aprendemos.
Un abrazo.

Fortinera dijo...

Aquiles: Esta apariencia que gobierna Tucumán es un ex joven idealista (terrorista criminal) al igual que varios en su familia y mayoría de funcionarios gubernamentales de esa provincia. Los adalides de los DDHH para terroristas, familiares y sus pingües negocios son los que han llevado al país a estos niveles de corrupción e ineptitud jamás vista en la historia patria. Lo que siempre fueron, ya no lo pueden tapar. Matar, secuestrar, robar, mentir, pero jamás trabajar por amor al País y a su gente. Ahora no matarán con armas y bombas, pero lo hacen subjetivamente.
Un beso.
Fortinera