CLAUS, LA COCA, Y LOS NIÑOS (LA LEYENDA CONTINÚA)En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas, a mediados de diciembre, en honor a Saturno (Crono para los griegos), al final de las cuales los niños recibían obsequios de los mayores.
La Cronia fue una festividad de la mitología griega, celebrada en Atenas y Tebas durante la época de la cosecha en honor al titán Crono.
Su equivalente en Roma fue la Saturnalia, festival en honor a Saturno que se celebraba el 17 de diciembre. Fue creado por Jano, el dios de dos cabezas, que había recogido a Saturno cuando fue derrocado por su hijo Júpiter, para conmemorar el reinado de Saturno que fue la edad de oro.
Esas fiestas, cuya institución se remontaba a más allá de la fundación de Roma, comenzaban el 16 de diciembre y sólo duraban 1 día, pero el emperador Augusto pidió que se celebraran durante 3 días, y Calígula añadió un 4to. día. Durante las fiestas, se suspendía el poder de los amos sobre sus esclavos, y éstos tenían derecho a hablar y actuar con libertad. Los amos debían servirles un festín. No se respiraba más que placer y alegría: los tribunales y las escuelas cerraban, no estaba permitida la guerra ni la ejecución de criminales, ni ejercer otro arte que el de la cocina, se enviaban regalos y se daban suntuosas comidas. Todos los habitantes de la ciudad dejaban de trabajar y acudían en masa al monte Aventino, para disfrutar del aire campestre.
En una época posterior, los niños de ciertas regiones la península itálica recibían regalos de un hada llamada Befana. En regiones de la península ibérica, la tradición hablaba de un tronco mágico que expulsaba regalos y dulces cuando se lo golpeaba con unas varas de madera entonando canciones tradicionales.
En valles vascos y navarros, los regalos los traía el carbonero Olentzero y también duendes de barba blanca, botas altas y gorro de armiño.
Con el tiempo, los cristianos reemplazaron a esos personajes paganos por los prodigios atribuidos a San Nicolás.
Nicolás de Myra (como se le denomina en Oriente) o Nicolás de Bari (como se le denomina en Occidente) fue un obispo, muy importante en la Iglesia Católica Ortodoxa, que nació en Patara, en la región de Licia (hoy día Turquía), durante el siglo IV.
Nicolás pertenecía a una familia adinerada. Su padre deseaba que siguiera sus pasos comerciales en el Mar Adriático, y su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Myra o Mira (Anatolia, hoy día Turquía). Una peste se llevó a sus padres, y él, conmovido con la desgraciada situación de su gente ante semejante enfermedad, repartió sus bienes entre los necesitados, según la hagiografía escrita por San Metodio, arzobispo de Constantinopla, y partió hacia Myra o Mira para vivir con su tío y ordenarse como sacerdote, cosa que logró a los 19 años.
En Mira o Myra dice la leyenda que, en tiempos del emperador Licinio, varios sacerdotes y obispos se encontraban discutiendo sobre quién sería el futuro obispo, pues el anterior había fallecido. Al no ponerse de acuerdo se decidió que fuera el próximo sacerdote que entrase en el templo y fue Nicolás de Bari. Pero, aparentemente, la realidad es que al morir su tío, fue elegido para reemplazarlo.
Él se convirtió en santo patrón de Grecia, Turquía, Rusia y la Lorena, territorios de la Iglesia Católica Ortodoxa, que nunca aceptó, por ejemplo, la infabilidad del Obispo de Roma, luego llamado Papa.
Precisamente el jueves 17/04, las autoridades italianas iniciaron el procedimiento para la devolución de la iglesia ortodoxa de San Nicolás de Bari a Rusia. El Ayuntamiento de Bari -que retenía la propiedad del templo desde 1937, por orden de Benito Mussolini- votó la donación de la iglesia al Estado Italiano, para que éste lo devuelva a la Federación Rusa, tal como se había prometido a Vladimir Putin.
El edificio fue iniciado por la Gran Princesa Isabel Fyodorovna para honrar los restos de San Nicolás de Myra. Luego, entre la Revolución Rusa y Mussolini, todo cambió.
Nicolás participó en el Concilio de Nicea, condenando las herejías de Arrio, quien se negaba a admitir el dogma de la divinidad de Cristo. Y murió el 6 de diciembre del año 345 en Myra, pero sus restos descansan en la ciudad portuaria italiana de Bari pues allí sus restos fueron a dar después de la invasión musulmana a Turquía.
Él es el personaje que inspiró la leyenda de que, según la cultura occidental, Papá Noel o Santa Claus trae regalos a los niños por Navidad.
La mítica fama de Nicolás repartidor de obsequios se basa en que un empobrecido hombre padre de 3 hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria, y las muchachas parecían condenadas a ser 'solteronas'. Pero a cada una de ellas, Nicolás le obsequió, al obtener la edad de casarse, una bolsa con monedas de oro, en secreto -la tradición dice que Nicolás entraba por una ventana y ponía la bolsita con monedas dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos-.
Hacia 1624, cuando inmigrantes holandeses fundaron la ciudad de Nueva Amsterdam, más tarde llamada Nueva York, llevaron con ellos sus costumbres y mitos, entre ellos el de Sinterklaas, su patrono (cuya festividad se celebra en Holanda entre el 5 y el 6 de diciembre).
En 1809 el escritor Washington Irving, escribió una sátira, Historia de Nueva York, en la que deformó al santo holandés, Sinterklaas, que en una pronunciación angloparlante se convirtió en Santa Claus.
Más tarde el poeta Clement Clarke Moore, en 1823, publicó un poema clave para el actual mito de Santa Claus, basándose en el personaje de Irving. Moore describió a Santa Claus, enano y delgado, como un duende; pero que regalaba juguetes a los niños en víspera de Navidad y que se transportaba en un trineo tirado por 9 renos, incluyendo a Rudolph.
Hacia 1863, gracias al dibujante alemán Thomas Nast, Santa Claus adquirió la actual fisonomía de gordo barbudo bonachón con la que más se le conoce. Nast diseñó ese personaje para sus tiras navideñas en Harper's Weekly.
Hay quienes afirman que Nast se basó en las vestimentas de los obispos de viejas épocas para crear su San Nicolás.
Por entonces, el Santa Claus estadounidense pasó a Inglaterra y de allí a Francia, donde se fundió con Bonhomme Noël, el origen de -ortografía hispánica mediante- Papá Noel, quien tenía parecido físico con Santa Claus, pero vestía de blanco con vivos dorados.
A fines del siglo 19, a partir de un anuncio publicitario de la Lomen Company, se creó la tradición de que Papá Noel llegaba desde el Polo Norte; y se popularizaron definitivamente los renos navideños como medio de trasporte de Santa Claus.
En 1902, el libro infantil 'The Life and Adventures of Santa Claus', de Lyman Frank Baum, el mismo autor de 'El maravilloso Mago de Oz', se originó la historia de cómo Claus se ganó la inmortalidad, al igual que su título de santo.
Más tarde, la empresa Coca-Cola encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus/Papá Noel para hacerlo más humano y creíble, versión de 1931.
Hay muchas ilustraciones y descripciones casi fidedignas anteriores al spot como la de Thomas Nast (1869) y St. Nicholas Magazine (1926), entre otras; en las que es común el color rojo y blanco de la vestimenta religiosa, aunque desde mediados de 1800 hasta principios de 1900 no hubo una asignación concreta al color de Santa Claus, siendo el verde uno de los más usados.
Por esto se considera que la campaña masiva de Coca-Cola fue una de las principales razones por las cuales Santa Claus terminó vestído de color rojo y blanco.
Así quedó en firme la leyenda que hoy se celebra: Santa Claus guardaba los regalos en un saco mágico de Santa Claus y los repartiría a las 00:00 del día 25 de diciembre, en un trineo mágico volador, tirado por renos navideños, liderados por Rodolfo (Rudolph), quien ilumina el camino con su nariz roja y brillante.
Santa Claus ingresaba a los hogares de los niños, al transformarse en una especie de humo mágico; y así entraba por la chimenea u otro orificio de las casas; si éstas no disponían de una.
Para saber que niños merecen regalos, Santa Claus dispone de un telescopio capaz de ver a todos los niños del mundo; además de la ayuda de otros seres mágicos que vigilan el comportamiento de los niños.
Según Wikipedia, hay variantes: en Holanda, Sinterklaas, respetando leyendas de cuando España dominó aquellas tierras, viene en barco desde Madrid (España), por el río Manzanares y desembocan en el Mar Cantábrico.
En Alemania, Papá Noel era un hombre alto, flaco y que usa ropa azul.
En Emden (Niedersachen), viene en trineo desde Gijón (Asturias) regalando botellas de sidra y caramelos a los niños buenos. Si se han portado mal, les regala salchichas alemanas y cerveza rancia.



2 comentarios:
Aprovecho para expresarte mis mejores deseos porque en este nuevo año se logren tus metas, mucha salud y prosperidad en unión de tu familia y seres queridos.
Abrazos
Excelente relato histórico que pone al descubiernto la verdad de esta mentira inventada en el hemisferio norte, que es el llamado Papá Noel en estas tierras.
Cariños.
Fortinera
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